Mi checklist antes de una migración a producción

Después de más de una década haciendo migraciones —de datacenter a nube, de monolito a microservicios, de una nube a otra— he aprendido que las migraciones no fallan por mala suerte: fallan por falta de preparación. Esta es la checklist que repaso antes de cada una.

Antes de empezar

  • Inventario real: qué servicios, dependencias, cron jobs y secretos existen de verdad. Siempre aparece algo que nadie recordaba.
  • Criterio de éxito medible: qué métricas deben mantenerse (latencia, errores, throughput) para considerar la migración correcta.
  • Plan de vuelta atrás probado: un rollback que nunca se ha ensayado no es un plan, es una esperanza.
  • Ventana y comunicación: quién debe saberlo, cuándo se hace y qué impacto puede notar el usuario.

Durante la migración

  • Migra en fases: primero tráfico de prueba, luego un porcentaje pequeño de usuarios reales, después el resto.
  • Doble escritura o replicación cuando hay datos de por medio: el estado es siempre lo más delicado.
  • Observabilidad ampliada: dashboards específicos para comparar el antes y el después en tiempo real.
  • Una sola persona coordina: las migraciones a coro terminan en caos.

Después

  • Mantén el sistema antiguo apagado pero recuperable durante un tiempo prudente.
  • Documenta lo que se desvió del plan: es oro para la siguiente migración.
  • Haz una retrospectiva aunque todo haya ido bien; sobre todo si todo ha ido bien.

Conclusión

Una migración aburrida es una migración perfecta. Toda la emoción debería estar en la preparación, no en la ejecución. Si el día D te aburres, lo has hecho bien.

¿Qué añadirías tú a esta checklist? Te leo en los comentarios. 😊